Tanto dar como recibir un beso es una de esas sensaciones que son capaces de ponerte la piel de gallina, especialmente si te lo da esa persona tan especial.
Un beso es un acto universal que expresa amor y afecto, y hay de varios tipos: los que se dan para saludar, el beso en la mejilla, el beso en los labios, el beso en la frente, el beso apasionado… los que te llegan a lo más profundo del corazón. Un beso puede significar tanto y, dependiendo del momento y de la persona que te lo da, puede ser una experiencia ÚNICA Y MÁGICA.
Se sabe cuántos músculos se ejercitan en un beso, a qué ritmo late el corazón cuando lo recibimos, cuántos puntos rebaja la presión arterial, la cifra de nervios que se activan en la piel de los labios y cómo se elevan los niveles de la hormona del amor, la oxitocina, en nuestro cerebro. Hasta se saben las calorías que quema un beso apasionado. Pero nadie se ha atrevido a ponerle número a los sentimientos que provocan en cada uno de nosotros.
Los besos son una forma única de los seres humanos para expresar amor, deseo, pasión, apoyo y un sin fin de emociones.
Los besos de nuestro cole han salido literalmente volando a cada una de vuestras casas, de vuestras mejillas, de vuestros labios,… porque no hay mejor amor que el de los corazones de nuestros niños y niñas, que con tanta pasión y dedicación realizan cada actividad.
Aquí os dejamos esos momentos tan especiales…



